lunes, 10 de noviembre de 2014

CUARTA ETAPA - RALACIÓN CON IDENTIDAD DE ARFUCH

Cuando pensamos en los buffets tanto del subsuelo como en el del cuarto piso, lo primero que tendemos a ver, es la diferencia entre los públicos que recibe uno y otro . Desde el sentido común podemos pensar que eso es simplemente por un tema de cercanías, desde las aulas u oficinas al buffet, pero nosotros creemos que es algo mucho más profundo.

Creemos que ambos lugares tienen identidades construidas muy diferentes, y que tanto el buffet del Cuarto piso como el buffet del subsuelo, en la gran mayoría de las personas de la facultad las diferencia de una forma bastante similar, ya que por más que ‘’hay una forma objetiva de ver la realidad, y que toda opinión tiene que ver con una parcialidad’’. Creemos que hay cosas que son inequívocas más allá de las particularidades de cada narrativa, que pueda performar sus respectivas identidades. También creemos que estas construcciones similares en las voces de la facultad tienen que ver con: A- La percepción de los lugares en discusión. B- En una pluralidad de voces ajenas presentes en nuestra narrativa, y que nos refuerza constantemente estas ideas en el transcurso de nuestros días dentro de la facultad, como por ejemplo: cuando te quejas de los precios en el buffet, o cuando queres ir a comprar algo, le pedís a tu amigo que te acompañe y automáticamente este te pregunta ¿A dónde vas a ir?, generando automáticamente una puesta de foco en la discusión sobre la identidad preformada que cada uno tiene de los lugares (cuando originalmente era: la elección de si te quiere acompañar o no), y que en general estas identidades preformadas, suelen coincidir.
Entonces nos parece importante habiendo expuesto la relación de identidad y performatividad de imagen, pasar a desarrollar nuestra propia narrativa sobre los comedores, cayendo un poco en los análisis previos de dichos lugares.

Primero vamos a comenzar por el buffet del cuarto piso, del cual primero que nada, debemos destacar que los alumnos no suelen ir ahí, pero casi todos lo conocen y tienen un concepto de el formado. Es así como el target específico de gente que suele frecuentar ese lugar, son profesores, graduados, estudiantes de posgrado, mismo los dirigentes de la facultad y el personal administrativo que trabaja en ese piso. Hablamos de un target profesional, o al menos que ejerce un rol en el funcionamiento de la facultad. Cuando un estudiante asiste a ese buffet, nos podemos encontrar con muchas personas hablando de cosas internas del funcionamiento de la facultad que incluso están lejos de nuestra comprensión. Además de encontrar un ambiente cálido, diferente al del resto de la facultad, con un ventanal cuya vista es muy privilegiada, ya que desde lo más alto de la FADU, brinda una vista muy buena de ciudad universitaria, y alrededores. También es bastante privado, no está sobre un pasillo principal, sino que para acceder hay que ingresar por un pasillo más pequeño.

El buffet del subsuelo, es absolutamente diferente, desde los precios accesibles que maneja, hasta la gente que lo habita, estudiantes, en general del CBC, con unas normas de convivencia muy distintas a las personas estadios más avanzados de las carreras. Se lo ve a simple vista como un lugar sucio, frio, descuidado, Y en general no solo que las mesas están todas ocupadas por la cantidad de gente que asiste, sino que es muy frecuente ver que el lugar para comer muchas veces es sentado en el piso, o apoyado sobre una baranda de la escalera, al lado de personas las cuales no se conocen, pero que comparten mucho dentro de ese espacio. También se suele observar como las mesas muchas veces son lugares de preferencia al momento de elegir terminar las entregas para proyectual, y códigos que serian imposibles de ver del tercer piso para arriba.


Habiendo hecho éstas observaciones es seguro afirmar que el comedor del cuarto piso goza de un alto status en el imaginario de la población de la facultad, dándole cierto carácter de exclusividad si lo comparamos con el comedor del subsuelo, el cual al ser el primer contacto del alumno con establecimientos de este tipo en la facultad, llega a simbolizar una etapa a superar. En cambio el alto status del comedor del cuarto piso llega a simbolizar una etapa a alcanzar para el alumno, quien en caso de cursar una materia avanzada en este piso; gozará una sensación de logro.

Analisis realizado por Maximiliano Dominguez y Agustín Franco Caporaletti.


Segunda Etapa (Arfuch, Barthés, Bajtin)

Al observar el local del comedor de Planta Baja la estructura misma del local da la sensación que estamos frente a un establecimiento que no siempre estuvo ahí o que en cualquier momento puede desaparecer por algún cambio estructural de la facultad. En cambio al observar el comedor del cuarto piso la ubicación misma del buffet y sus instalaciones genera la sensación que estamos frente a un local que siempre estuvo ahí, que es parte de la facultad y parte de su estructura. Da cierta seguridad con respecto a su permanencia. 

En el subsuelo las mesas son fijas con asientos igualmente fijados al suelo. Esto puede ser debido a que la gran masa de gente que transita el lugar es difícil de controlar y existe la posibilidad de que alguien pueda llevarse los asientos de no estar fijados. Las mesas rectangulares las hace un lugar decente para el estudio, escritura o dibujo. La capacidad de éstas mesas es de cuatro personas lo cual lo vuelve beneficioso para grupos de estudio que se juntan a debatir en éste espacio. En el cuarto piso las mesas son altas y redondas con bancos movibles, dificultan el trabajo manual sobre ellas pero benefician la socialización informal de los comensales. Esto no presenta un problema ya que los estudiantes de necesitar trabajar manualmente, elegirán mesas más amplias ubicadas en otros sectores de la facultad más próximos a las librerías.
 
En el subsuelo la familiaridad con la imagen, producida por logotipos de marcas conocidas presentes en la sección del kiosco, provoca que la compra del producto sea rápida produciendo un contacto breve con el empleado del lugar. La imagen beneficia la rapidez de la compra. En cambio en el cuarto piso los productos no están al alcance del cliente, los productos tienen como intermediario al vendedor ya sea para que alcance el producto o que los prepare. La compra lleva algo más de tiempo, creando así un contacto mayor con el empleado del lugar, incluso lleva a vincularse mediante el diálogo con éste.


martes, 30 de septiembre de 2014

Tercer etapa (Arfuch, Austin y Bourdieu)

Para analizar y comparar los recorridos del Buffet del cuarto piso, y el del subsuelo, nos parece muy importante destacar primero los contextos de cada uno.
En el buffet del cuarto piso nos encontramos un ambiente cálido, con un ventanal cuya vista es muy agradable e ideal para ver algún atardecer en la FADU. Es una habitación separada del pasillo principal por otro pasillo más pequeño, lo que hace que el lugar se vuelva más oculto y privado, sin la molestia de gente transitando. También percibimos que estamos ante un lugar hecho para un target específico, a él concurren profesores, graduados y estudiantes avanzados de las carreras, y posee precios bastante elevados en comparación con el resto de los buffets. En cuanto a género estaríamos hablando de gente que ya posee una profesión la cuál ejerce, o que son personas en busca de perfeccionamiento en un área específica, con habitus muy diferentes a las personas del cbc, quienes todavía no cumplieron su meta universitaria. En este lugar quedaría completamente fuera de lugar ponerse a armar una entrega, las mesas son demasiado chicas y definitivamente no está pensado para ese uso; es un espacio para relajarse y compartir una charla de café, sin gritar ni hacer bullicio. En la dimensión ilocucionaria que propone Austin, todos estos son factores determinantes en la forma de comunicación de las personas que frecuentan ese lugar.
Por el contrario, al buffet del subsuelo, se lo vé sucio, frio y descuidado. Es frecuentado por los alumnos del cbc, por lo que mucha gente asiste a él. No es una habitación determinada, sino más bien un espacio atravesado por uno de los pasillos principales del piso, muy concurrido y lleno de gente trasladándose de un lado al otro, siendo este más un lugar de paso que un espacio para sentarse y quedarse mucho tiempo. Tiene los precios más bajos del pabellón, y las pocas mesas que hay, en general se comparten entre quienes quieren comer, estudiar, dormir e incluso los que no terminaron su maqueta para proyectual.
Al notar estas grandes diferencias de contexto, damos cuenta que ambos buffets apuntan a dos mercados distintos, y que las dimensiones ilocucionarias de ambos lugares son muy diferentes, porque hay distintos códigos convencionales y un cierto habitus general en las personas que asisten, que influye en la postura que estas van a tomarse ante determinadas circunstancias.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Enfoque del práctico

Nuestro trabajo se va a enfocar en la observación de los espacios comedores dentro de la facultad, abarcando por ejemplo: el buffet estudiantil, los carritos del tercer piso, el subsuelo y el restaurante de amigos de las escaleras del subsuelo, entre otros. Estos espacios serán analizados a partir de los siguientes ejes:

- lo que el comedor propone : en qué lugar de la facultad se encuentra, sus dimensiones, estilo, si tiene vista al exterior o no, qué ofrecen para comer/beber - cuáles son los mensajes visuales que muestra su señalética, si es que tiene - cuál es su nombre real y cómo es llamado entre los miembros de la facultad

- cómo es vivido el comedor: quienes lo concurren y en qué situaciones - en que momentos del día son más concurridos - qué es lo que buscan los que van a consumir ahí - qué otros usos se le da al espacio


Grupo 20.